¿Qué es la Osteopatía?

     osteopatia1_980x6560.jpg

     La Osteopatía es un método de tratamiento de las enfermedades que se basa en los masajes y la manipulación de las articulaciones y se fundamenta en la teoría de que el cuerpo es capaz de elaborar sus propios remedios contra las enfermedades y acepta el método terapéutico y de diagnóstico de la medicina científica.

     Se trata pues, de una disciplina terapéutica y de un conjunto de conocimientos específicos basados en la anatomía y fisiología del cuerpo humano, en el conocimiento de cómo intervienen los diferentes tejidos en la producción de la enfermedad y en la aplicación de técnicas de normalización de las funciones alteradas, técnicas que la Osteopatía ha desarrollado durante más de un siglo de evolución de la disciplina (la primera escuela de Osteopatía data del año 1892 en Estados Unidos) a través de las Escuelas de Osteopatía o Facultades de Medicina Osteopática, dependiendo del desarrollo de la disciplina en cada país.

     En Osteopatía, el tratamiento se realiza mediante suaves manipulaciones orientadas a aliviar el dolor, restaurar funciones y así promover la salud y el bienestar. Se utilizan un amplio abanico de técnicas (estructurales, funcionales, sensoriales, faciales) que respetan los tejidos y no van más allá de los límites que las estructuras del cuerpo establecen.

     Mediante la Osteopatía ayudamos a re-equilibrar el organismo centrándonos en la estructura, mejorando de ese modo el funcionamiento del cuerpo. Para el tratamiento se utilizan técnicas suaves y seguras, adaptadas a cada paciente y a sus necesidades, teniéndose siempre en cuenta la edad, el sexo, la tipología y el estado de salud del mismo, etc.

     Se basa en la creencia de que todos los sistemas del cuerpo están relacionados y, por lo tanto, los trastornos en un sistema afectan el funcionamiento de los otros.

    La osteopatía da solución a la causa del problema. Por ejemplo, tratando y corrigiendo el mal funcionamiento del hígado se alivia el dolor del hombro derecho.

¿Qué Patologías puede tratar la Osteopatía?

  • Dolores articulares, musculares de cuello, cintura, espalda
  • Artrosis
  • Problemas digestivos como hernias hiatales, estreñimiento crónico, úlceras
  • Dolores de cabeza, migrañas
  • Mareos y vértigos (vértigo paroxístico benigno, vértigo de Ménière)
  • Problemas en la articulación mandibular
  • Lesiones deportivas (esguinces, luxaciones, desgarros musculares)
  • Dolores postquirúrgicos
  • Problemas de regurgitación en lactantes
  • Problemas de conducta en niños (niños hiperactivos)
  • Dolores en el embarazo
  • Infecciones urinarias a repetición
  • Incontinencia urinaria
  • Ciáticas
  • Cervicobraquialgias
  • Lordosis, escoliosis, cifosis que cursan con dolor

Conclusión

     Como hemos visto, la osteopatía trabaja bajo la premisa de que la estructura ósea está estrechamente ligada a las funciones del organismo, de manera que a través de las manipulaciones del terapeuta, se restablece la integridad estructural del paciente y, con ello, la correcta funcionalidad del organismo en su conjunto, mejorando así el estado de salud general.

     Los osteópatas manipulan la estructura ósea, pero esa manipulación afecta no solo al sistema mecánico y estructural, sino también a órganos y fluidos internos. Por ello, es muy importante que sea un profesional quien se ocupe de la terapia.

Solicita más información en el área de Fisioterapia de tu club O2 Centro Wellness.

La rodilla

Redes WB LA RODILLA SBEs la articulación del miembro inferior que une el muslo a la pierna y está formada por tres huesos:

Fémur: es un hueso largo que él solo forma el esqueleto del muslo. En su extremo superior, la cabeza femoral, se une con la cavidad cotiloidea del hueso coxal para formar la articulación de la cadera. En su extremo inferior se une a través de sus dos cóndilos con la tibia y en el canal qué estas estructuras forman en su parte más anterior (denominada tróclea femoral) con la rótula, siendo el conjunto de estas dos articulaciones, la femoro-tibial y la femoro-rotuliana respectivamente, lo que forma la rodilla. El cuerpo del fémur sirve de inserción a los músculos del muslo y transmite las líneas de fuerza desde el tronco a la rodilla.

Tibia: junto al peroné forma el esqueleto de la pierna, siendo la tibia mucho más robusta y encargándose de soportar el peso del cuerpo y transmitir las líneas de fuerza desde la rodilla al tobillo. Su extremo superior o meseta tibial está formada por dos cavidades glenoideas o platillos donde se apoyan los cóndilos femorales. Su extremo inferior forma la parte interna de la articulación del tobillo.

– Rótula: es un hueso triangular de ángulo inferior cuya cara posterior encaja y se desliza sobre la tróclea femoral. En su borde superior ancla el tendón rotuliano y en su ángulo inferior el tendón rotuliano. Hay teorías que describen la rótula como un hueso sesamoideo desarrollado en el espesor del tendón del músculo cuádriceps.

La unión de estos huesos está asegurado por:

– un robusto manguito capsulo-ligamentoso: la cápsula articular es lo suficientemente laxa para permitir el movimiento pero a la vez robusta en las zonas más débiles de la articulación para no perder estabilidad. Esta estabilidad se ve reforzada por los ligamentos laterales interno y externo pero, sobre todo, por los ligamentos cruzados anterior y posterior, que se ven sometidos a una tensión parcial constante cualquiera que sea la posición de la rodilla.

– la presión atmosférica

– el tono de los músculos periarticulares.

También hay que destacar el papel de los meniscos: son dos fibrocartílagos con forma semilunar situados en el interior de la cavidad articular. Participan en la movilidad, el mantenimiento del espacio articular correcto, la estabilidad, la protección, la nutrición y la amortiguación de la rodilla.

El aparato muscular de la rodilla: lo dividimos en función del movimiento que realizan sobre la articulación:

– Músculos extensores: cuádriceps (es el músculo principal) y aquellos que se reúnen para formar la cintilla iliotibial. Cabe destacar también la acción de los músculos glúteo mayor y sóleo en conjunto con el cuádriceps en la acción de oposición del efecto flexor de la gravedad

Músculos flexores: bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso son los motores primarios de este movimiento, siendo ayudantes el sartorio, recto interno, gemelos y poplíteo

Rotación interna (movimiento de cerrojo): poplíteo, gemelo externo, semitendinoso y semimembranoso

Rotación externa: bíceps femoral.

El movimiento de rotación interna o de cerrojo permite el bloqueo de la articulación en la postura bípeda, una vez que la rodilla está extendida por completo. El de rotación externa es el que “desbloquea” la articulación para permitir continuar con la actividad.

Las principales FUNCIONES de la rodilla son:

– permitir la deambulación en sus múltiples fórmulas: caminar, correr y saltar

– soportar el peso del cuerpo

– mantener la posición bípeda o erecta.

ANATOMÍA APLICADA:

Lesiones meniscales: su vulnerabilidad se debe a su movilidad. Los movimientos nocivos para los meniscos son:

la rotación interna del fémur sobre la tibia combinada con una extensión brusca, con la rodilla en semiflexión. Es una lesión típica en futbolistas, en el pie apoyado en el suelo cuando los tacos se fijan al suelo e impide a la pierna seguir el movimiento del muslo

la rotación externa de la pierna bajo el fémur, con la rodilla en semiflexión. Es una lesión típica en personas que pasan mucho tiempo arrodilladas, al intentar levantarse se produce la lesión.

Lesiones articulares:

Artrosis: es la degeneración del cartílago y los márgenes articulares

Condropatía o condromalacia rotuliana: afecta directamente al cartílago de la rótula

Esguinces: es la rotura parcial o total de alguno de los ligamentos

Luxaciones: es el desplazamiento de la tibia, más o menos acusado, sobre el fémur. La más frecuente es la luxación anterior.

Lesiones musculares: es fácil que la musculatura de las extremidades inferiores se sobrecarguen, lo que puede ser la puerta a lesiones más graves, como desgarros, roturas de fibras, tendinitis…

CONCLUSIÓN:

Es importante conocer nuestro cuerpo para entenderlo, fortalecerlo y evitar dañarlo. La rodilla es una articulación muy fuerte y estable, pero a la vez sometida a muchas palancas de fuerza, intrínsecas y extrínsecas, que puedan lesionarla.