Dietas Trampa

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Las dietas trampa son mundialmente conocidas y divulgadas por todos los medios de comunicación prometiendo los mayores éxitos en el menor tiempo posible.

Las dietas trampa prometen perder grandes cantidades de peso en poco tiempo, una promesa que atrae, pero que conlleva más efectos negativos que positivos.

Los planes alimenticios que prometen un gran descenso de peso en pocos días esconden más de una mentira para la salud. Además, pierden efectividad poco después de ser abandonados. Se trata de planes que no adelgazan y sí engordan, pudiendo provocar problemas de salud.

 

 

 

 

Cómo reconocerlas

Podemos encontrarlas de diferentes maneras:

  • Dietas express: De 400 a 1000 calorías al día. No aportan los nutrientes suficientes y generan problemas de salud en poco tiempo. La promesa: fomentar la inapetencia.
  • Dietas excéntricas: Su único respaldo es estar de moda en algún lugar del mundo. Aseguran que estrellas de cine y TV las siguen con toda fidelidad, pero no tienen fundamento científico. La promesa: propiciar la longevidad y el aumento de energía.
  • Dietas hiperproteicas: Entre 500 y 1000 calorías al día. Reducen drásticamente las cantidades y son pobres en hidratos de carbono (azúcares). La promesa: eliminar líquidos retenidos y desintoxicar el organismo.
  • Monodietas: Basadas en un único alimento, son realmente monótonas y desequilibradas nutricionalmente. No tiene comprobación científica y quiebran el ritmo alimenticio normal. La promesa: depurar el organismo.

Los efectos de las dietas trampa

Muchas de estas dietas provocan efectos negativos, pero la mayoría no lo hacen a corto plazo. Las consecuencias vienen después. Estas son algunas de las alteraciones más comunes:

  • Las dietas que prometen adelgazar con mínimo esfuerzo fomentan expectativas ilusorias que empujan, a la persona que las hace, al fracaso, a un sentimiento posterior de culpa y a la pérdida de la esperanza de que alguna vez puedan controlar su problema de peso.
  • Aumentan el riesgo de padecer depresión, obsesión por los alimentos “prohibidos” y trastornos de la conducta alimentaria.
  • Pueden producir deficiencias nutricionales en proteínas, vitaminas, minerales… con las consecuencias sanitarias asociadas; aunque rara vez se materializan los posibles peligros para la salud, porque las dietas suelen abandonarse a las pocas semanas.
  • No enseñan hábitos alimentarios o estilo de vida adecuados y, cuando se abandonan, las personas vuelven a sus hábitos dietéticos habituales.

Por eso es muy importante ponerse en manos de nutricionistas que diseñen un plan alimenticio adecuado a cada persona en función de la edad, la actividad física, los gustos, las costumbres y los trastornos o afecciones posibles.

Consulta con nuestros nutricionistas la dieta que más se adecúa a ti y a tu forma de vida.

Dime qué comes…

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En el mundo somos más de 7.000 millones de habitantes, por lo que las clasificaciones y tipologías de alimentación pueden ser infinitas. Existen muchas maneras de comer, sí bien, existen 5 categorías principales, aunque en los últimos años han aflorado diferentes formas de alimentarse.

El mundo de la alimentación es muy complejo y cada día podemos ver que surgen tendencias que generan muchas filias y fobias. A continuación vamos a intentar explicar algunas de ellas:

  • Onmínovoros: las personas que forman parte de este grupo son aquellas que consumen tanto alimentos de origen animal como de origen vegetal. La mayoría de las civilizaciones del mundo son omnívoras y es la dieta más fácil de mantener, ya que no existen limitaciones estrictas de ningún tipo.
  • Vegetarianos: lo que más les caracteriza es la abstención a la hora de comer productos de origen animal y sus derivados, como el huevo, la leche, la gelatina o la miel. Por otro lado, la dieta vegetariana no se reduce únicamente a la nutrición, ya que es probable que también se adopte una actitud y un estilo de vida que rechaza otras formas de utilización de los animales para producir bienes de consumo o para la diversión humana. Igualmente, se puede tender a una alimentación apoyada en principios ecologistas y naturistas.

    Dentro de la práctica vegetariana hay distintos tipos y grados:

    • Vegetarianos puros: Quienes no admiten ninguna ingesta de productos derivados de los animales (como el huevo o los lácteos).
    • Lactovegetarianos: Aquellos que sí consumen leche
    • Ovovegetarianos: Aquellos que sí consumen huevos
    • Los que consumen ambos productos, ovolactovegetarianos.
    • Veganos: No se alimentan de nada animal ni usan productos provenientes o testados en ellos.
      • Veganistas dietéticos (o vegetarianos estrictos) que no solo se abstienen de consumir cualquier tipo de carne sino que tampoco comen productos de origen animal, como los huevos y la leche, ni consumen otras sustancias derivadas o producidas por animales, tales como la miel, huevos o productos lácteos.
      • Veganistas éticos: se aplica a menudo a aquellos que además de seguir una dieta veganista, también extienden dicha filosofía a otras áreas de sus vidas y se oponen al uso, para cualquier propósito, de animales o productos de origen animal.
      • Veganismo ambiental, que se refiere a evitar el uso de productos de origen animal basándose en la premisa de que la captura o cría industrial de animales, además de ser perjudicial para el medio ambiente, es insostenible.
  • Frugivorismo: quienes solo se alimentan de fruta practican el . Básicamente se alimentan de fruta madura de plantas y árboles.
  • Raw Food: comida crudivegana o comida viva. Es una dieta que promueve el consumo de alimentos de en su estado natural, es decir, crudo. Se basa principalmente en frutas, verduras, hortalizas, algas, nueces, semillas, brotes o germinados y todos los productos derivados directamente de estos ingredientes tal como aceites, mantecas de frutos secos, etc..
  • Alimentación macrobiótica: lo practican aquellas personas que sólo consumen alimentos cocinados. Los alimentos crudos, no se digieren con tanta facilidad por nuestro organismo. Lo ideal para ellos es cocinar todo para eliminar contaminantes, residuos y potenciar los nutrientes.

¿Y tú qué comes?

Si tienes dudas acerca de tú alimentación, no dudes en consultar a nuestro equipo de nutricionistas, estarán encantados de asesorarte.

Fuente: EnFemenino

 

Alimentos “con” o “sin” fibra

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Durante mucho tiempo se creyó que la fibra alimentaria no era necesaria para el ser humano, ya que nuestro sistema digestivo no tenía las enzimas necesarias para poder degradarla y así digerirla. Sin embargo, estudios realizados más recientemente han demostrado que la fibra forma parte esencial de la nutrición de las personas, recomendándose actualmente su ingesta diaria, imprescindible para cualquier dieta sana y equilibrada

  • ¿Qué es la fibra?

Componente vegetal que contiene polisacáridos y lignina y que es altamente resistente a la hidrólisis de las enzimas digestivas humanas.

La fibra tiene un papel fundamental en la defecación y en el mantenimiento de la microflora del colon.

Dependiendo de su solubilidad en agua existen dos tipos de fibras, con funciones específicas:

  • Clasificación
  • a) La fibra insoluble: Es capaz de absorber el agua con gran facilidad, contribuyendo a la disminución de absorción de azúcar, colesterol y triglicéridos en el aparato digestivo, reduciendo así la posible presencia de enfermedades cardiovasculares, evitando la aparición de estreñimiento, hemorroides y diabetes.
  • b) La fibra soluble: Presente en el pan, cereales integrales y sus derivados, así como en frutos secos. Es la responsable del buen tránsito intestinal, disminuyendo el estreñimiento, debido a que el tracto digestivo casi no contiene bacterias intestinales capaces de degradarla.

Existen enzimas digestivas capaces de digerirla. Están presentes en las frutas, verduras y legumbres.

  • Beneficios /Propiedades
  1. Aporta volumen a la dieta. Provoca una sensación de saciedad que puede ayudar a controlar el peso.
  2. Disminución de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, infecciosas y respiratorias, tanto en hombres como en mujeres.
  3. Contribuye a mantener limpio y sano el intestino,  pues favorece el tránsito intestinal y evita el estreñimiento y la acumulación de toxinas en el organismo.
  4. Previene diversas enfermedades como la diverticulitis, síndrome de intestino irritable o colitis ulcerosa una enfermedad causada por la excesiva presión sobre las paredes intestinales para evacuar heces inconsistentes, o la obesidad, al ser más saciantes que los alimentos sin fibra.
  5. Reduce la absorción de colesterol, glucosa y ácidos biliares.
  6. Menor posibilidad de padecer cáncer de colon.

Los grupos de alimentos que más fibra contienen son los vegetales (en un 21%), el pan y las galletas (18%) y las frutas (16%).

Tanto la fibra soluble como la insoluble las podemos encontrar en diversos alimentos, siendo todos ellos exclusivamente fuentes de origen vegetal como:

  • Cereales.
  • Harinas integrales (avena, trigo, cebada, centeno, maíz y arroz integral).
  • Legumbres.
  • Frutas.
  • Frutos secos.
  • Verduras y hortalizas.
  • La cantidad recomendada por la OMS ES DE : mujeres ……./ hombres ….
  • CONCLUSION

Hay que tener en cuenta que la fibra debe ser siempre un complemento alimenticio porque no es un nutriente, ya que no participa directamente en los procesos metabólicos básicos del organismo, pero su importancia reside en que desempeña unas funciones fisiológicas sumamente importantes para nuestro cuerpo.

¿Sabes distinguir cuáles son los alimentos funcionales?

Desde la antigüedad se han atribuido propiedades curativas o terapéuticas a los alimentos. En los últimos años, ha aumentado considerablemente la actitud y preocupación del consumidor por una dieta saludable y equilibrada, ya que nos ayuda a prevenir ciertas enfermedades. Como consecuencia de esta situación, surgen los alimentos “funcionales”. Existen muchos alimentos que se caracterizan por sus grandes efectos beneficiosos para la salud.

En numerosas ocasiones, seguro que hemos encontrado en alguna tienda donde solemos hacer la compra alimentos con etiquetados tales como: enriquecido con omega-3, rico en calcio o en fibra, con fitoesteroles, etc. Pero, ¿qué son en realidad los alimentos funcionales?

Se consideran alimentos funcionales aquellos que han demostrado científicamente que afectan beneficiosamente a una o varias funciones del organismo, de manera que proporcionan un mejor estado de salud y bienestar. Estos alimentos, además, ejercen un papel preventivo, ya que reducen los factores de riesgo que provocan la aparición de enfermedades.

Un alimento funcional puede ser:
• Un alimento natural.
• Un alimento al que se le haya agregado o eliminado un componente por alguna tecnología o biotecnología.
• Un alimento en el que la naturaleza de uno o más componentes ha sido variada.
• Un alimento en el cual la biodisponibilidad de uno o más componentes ha sido modificada.
• Cualquier combinación de las anteriores.

Los alimentos funcionales siguen siendo alimentos y deben demostrar sus efectos en las cantidades que normalmente se consumen en la dieta. No se trata de comprimidos ni cápsulas, sino de alimentos que forman parte de un régimen normal.

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Los tipos de alimentos funcionales más destacables son los siguientes

Leches enriquecidas:
Con calcio. Ayudan al desarrollo de huesos y dientes. Intervienen en la transmisión nerviosa y los movimientos musculares. Pueden prevenir la osteoporosis.
Con vitaminas A y D. Favorecen la función visual y la absorción del calcio.
Con ácidos grasos omega-3. Contribuyen a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, el riesgo de ciertos tipos de cáncer y mejoran el desarrollo del tejido nervioso y las funciones visuales. Pueden reducir los procesos inflamatorios.
Con fibra soluble. Su función principal es la disminución de enfermedades cardiovasculares, prevención de la obesidad y aumentar sus características organolépticas.

Probióticos: son microorganismos vivos que al ser ingeridos en cantidad suficiente ejercen efectos positivos sobre la salud, como el Lactobacillus bulgaricus del yogur. Sus funciones principales son el mantenimiento del equilibrio de la flora intestinal, aumento de la tolerancia a la lactosa, estimular el sistema inmune y aumentar la resistencia a bacterias patógenas.

Prebióticos: son sustancias que contienen los alimentos que resisten la digestión en el intestino delgado y son susceptibles de ser fermentadas en el intestino grueso, teniendo efectos positivos en el organismo. Aumentan la resistencia a las infecciones y al sistema inmune, disminuyen las enfermedades coronarias, los triglicéridos y la síntesis de colesterol LDL. Además, disminuyen el desarrollo de la osteoporosis aumentando la absorción de calcio y magnesio. Un ejemplo de alimento es la leche enriquecida con fructo-oligosacáridos (FOS). Los FOS están presentes en muchos alimentos vegetales como alcachofas, espárrago y puerro.

Productos enriquecidos en omega-3: como galletas, margarinas, productos lácteos, patés de hígado de cerdo, salchichas de ave, etc. Actúan beneficiosamente sobre nuestro corazón. Disminuyen la agregación plaquetaria y por tanto el riesgo de trombos.

Productos enriquecidos en fitosteroles: como algunas margarinas. Los fitosteroles son sustancias vegetales similares al colesterol, que bloquean la absorción en el intestino del colesterol LDL.

Productos enriquecidos en sustancias antioxidantes: disminuyen el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estas sustancias se añaden en zumos de frutas y bebidas de leche.

¿Son imprescindibles en nuestra dieta?
Los alimentos funcionales, consumidos como parte de una dieta equilibrada y acompañados de un estilo de vida saludable, ofrecen la posibilidad de mejorar la salud y/o prevenir ciertas enfermedades. Pero debemos recordar que los alimentos funcionales benefician a nuestra salud, pero NO remedian los malos hábitos, no curan enfermedades ni son productos mágicos.

No obstante, los alimentos enriquecidos o modificados para ser funcionales, no son indispensables en nuestra dieta, ya que podemos encontrar muchos de los ingredientes activos que benefician la salud en productos totalmente naturales.

Si tienes dudas sobre el etiquetado nutricional o de algún producto de los que consumes, pregunta a tu nutricionista de O2 Centro Wellness. Estaremos encantados de proporcionarte información al respecto.