Composición Corporal

“Me pesan los huesos”; “no estoy gordo, soy de hueso ancho”; “no es grasa, es que retengo mucho líquido”.

¿Os suena, verdad? El análisis de la composición corporal evita afirmaciones de este tipo, que son totalmente erróneas.

La composición corporal nos dice de qué estamos hechos, y es clave para definir la salud física de una persona y evaluar su evolución ante un abordaje dietético y de entrenamiento. En el deporte, mejorar la composición corporal suele ser un factor clave para la mejora del rendimiento. Se trata de estudiar el cuerpo humano mediante medidas y evaluar tamaño, formas, proporcionalidad, composición, etc. Gracias a la evaluación de la composición corporal comprendemos procesos implicados en el crecimiento, la nutrición y el rendimiento deportivo (ganancia de masa muscular, pérdida de grasa) o de la efectividad de la dieta en la pérdida proporcionada y saludable de grasa corporal y regulación de los líquidos corporales.

El número de tu báscula solo expresa la cantidad total de masa corporal, no si esta es agua, músculo, grasa, ni cómo está distribuida. En multitud de ocasiones la gente que empieza a hacer ejercicio sube de peso, pues su masa muscular ha aumentado ligeramente. Es impresionante el cambio que podemos sufrir en nuestra composición corporal cuando entrenamos.

Muchos se alegran al perder mucho peso en poco tiempo con una dieta muy estricta y baja en calorías. Lo que quizá no sepan es que todo lo que han perdido seguramente sea agua, y, a largo plazo, si no se ejercitan, la pérdida de peso también irá asociada a pérdida muscular y sus consecuentes efectos negativos para la salud e incluso a nivel estético.

¿Cómo medimos la composición corporal?

Existen múltiples métodos. Os explicaré los dos más habituales en la actualidad, que son los que yo uso en consulta.

Antropometría

Estudia las medidas del cuerpo humano. Ayuda a valorar el estado nutricional mediante el empleo de medidas muy sencillas como peso, talla, longitud de extremidades, perímetros o circunferencias corporales, medida de espesores de pliegues cutáneos, etc. A partir de estos parámetros se calculan diferentes índices que permiten estimar la masa libre de grasa, la grasa corporal, etc.

Es una de las técnicas más utilizadas para valorar la composición corporal, que requiere de personal muy entrenado, material normalizado y una buena estandarización de las medidas.

Bioimpedancia (BIA)

En el mercado existen aparatos para la medición de la composición corporal, pero no los recomiendo si no se sabe interpretar los datos que se consiguen con ellos. Las mediciones deben hacerse bajo unas condiciones especiales que se suelen pasar por alto dando resultados confusos.

Olvida eso de “peso ideal”

¿Qué consideramos ideal? ¿Peso ideal en términos estéticos, de salud, de rendimiento deportivo…? La salud, la belleza o el rendimiento no son cuestión de un número.

Aunque mi trabajo consiste en el abordaje dietético, considero indispensable aunar dieta y ejercicio físico para una correcta evolución en consulta.

El objetivo nunca debe ser perseguir un número concreto de la báscula (“quiero perder 5 kg”; “quiero llegar a 60 kg, como cuando tenía 20 años”) sino la mejora de nuestra composición corporal. Solo así ganarás en salud y te verás mejor.

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Paloma Quintana Ocaña

Diplomada en Nutrición y Dietética

– Especialista en Nutrición Deportiva

– Licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos

Nutricionista en O2 Centro Wellness Huelva

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